25 febrero 2006

hermanos de bucle

Mientras M.A. Lama escribía sobre los bucles con respecto a Armengol (excelente obra y casi excelente función), yo compraba En jaque, de Berta Marsé, siguiendo una recomendación que M.A. Lama había hecho en su blog.

(Leo en la solapa del libro que la autora es hija de escritor y de extremeña, y pienso que el bucle se cierra (o se abre), porque yo también soy hijo de extremeña, y dado que su padre bien pudiera ser el mío (literario), no nos queda más que hermanarnos de una forma ego-documental.)

Todo esto, extremeñidades y filiaciones, lo comentaba con mi mujer ayer por la tarde, con el libro de Berta Marsé en el bolsillo del abrigo, mientras paseábamos, entre máscaras y vestuarios coloridos, por la calle San Sisenando. Buscábamos el lugar en el que estuvo el gimnasio de Armengol.

24 febrero 2006

paul celan y los trenes

El fantasma del frío va recorriendo Europa.
Santos Domínguez

Paul Celan escribe sueño mientras ve partir los trenes hacia el fuego, y se retuerce en la pesadilla. Sus versos no acaban nunca de morir, a pesar de la sangre, de las ortigas, de la nieve, porque los escribe con manos verdaderas. Y dice: "No veo ninguna diferencia de principio entre el apretón de mano y el poema". "Los poemas son también regalos; regalos para quienes están atentos. Regalos que llevan consigo destino". "Vivimos bajo cielos sombríos, y hay pocos seres humanos. Por eso problamente haya tan pocos poemas".

23 febrero 2006

sala de profesores II

El escultor con aires de grandeza señala una fotografía de Tejero publicada en un diario y suelta éste sí que tenía dos huevos, que falta nos haría uno como éste ahora mismo. Y continúa hablando a voces: porque se dicen muchas pamplinas sobre el 23-F, pero la gente se ha olvidado de que los terroristas mataban entonces a dos o tres todos los días.

Le estaba escuchando un viejo químico aburrido de su bata blanca y de la tiza que añade: ahora es imposible, todo está atado y bien atado, está muy claro qué es lo que quiere el gobierno, y a la gente, además, no le importa y así nos va, hijo, así nos va.

21 febrero 2006

fotografías

Puso la cámara fotográfica encima de la cómoda. Colocó un flexo a su izquierda y se desnudó. Programó el disparador automático y dejó que su cuerpo fuera fotografiado en más de diez ocasiones. Después, todavía desnuda, se sentó delante de su ordenador y mandó una de las fotografías al correo electrónico de alguien que la amó en el pasado. No calibró bien el efecto que podría causar en el destinatario y Juan Basanta respondió alucinado: todo sigue igual, idéntico, idéntico a lo que fue.

19 febrero 2006

llamada

Estaba molesto, porque no le gustaba hablar con desconocidos que le llamaban por teléfono sin solicitarlo. De este modo, ante el inminente corte telefónico, Enrique le comentó que habían sido compañeros en la facultad, que era periodista como él, que había conseguido, con muchas dificultades, su número desde la redacción del periódico, y que sólo quería saber qué pasaba con la cuarta novela. También le dijo que si no quería hablar sobre ello lo entendería, porque no había hablado con ningún periodista nunca, pero que, al menos, podrían verse y rememorar viejas historias de la facultad.

Juan callaba al otro lado del teléfono y preguntó cómo dices que te llamas. Senabre. Enrique Senabre. Ahora llevo el pelo corto y estoy afeitado, pero sigo siendo el mismo que llevaba melena y barba hace quince años. Yo no puedo decir lo mismo, respondió Basanta, y emitió un sonido que quería parecer una sonrisa. Nos veremos pronto. Colgó.

18 febrero 2006

azar

A Enrique Senabre le encargaron realizar un reportaje sobre el escritor Juan Basanta. No era una tarea fácil, porque, hasta entonces, apenas se sabía nada de la vida de Basanta. Ni siquiera se habían publicado fotografías que mostraran su rostro. En principio, según supo después, fue una imposición del autor a la editorial, pero luego la editorial utilizó esta excentricidad en beneficio de la promoción de su obra, y no les salió mal la jugada: sus tres novelas se convirtieron en best-sellers, y no había ni una sola voz discordante en el mundillo literario.

Jamás había aparecido en público: ni lecturas comentadas, ni entregas de premios, ni presentación de novelas. Todo lo que rodeaba a Juan Basanta era un misterio que se alimentaba de si mismo; sin embargo, el azar quiso que a Enrique le encargaran aquel reportaje sobre el retraso en la edición de su cuarta novela, y que mientras se documentaba descubriera que el escritor y un compañero de facultad eran la misma persona.

15 febrero 2006

no soy yo

Yo no soy Juan Basanta. He utilizado su nombre durante los últimos ocho años, pero no soy él. Nadie se había preocupado por saber quién era hasta que has aparecido, y no sé qué pretendes hacer con tu descubrimiento, aunque puedes hacer lo que quieras. Creía que siendo otro iba a ser diferente, pero soy lo mismo. Lo único que he aprendido es que el prestigio no sirve para llenar el vacío de las habitaciones de mi casa, y podría decirte que tengo miedo, pero mentiría. Ahora el cinismo convive a duras penas con la desilusión, y espero con paciencia a que me descubran. Tú puedes obtener la gloria que ya no ambiciono. Ánimo, ánimo.

13 febrero 2006

días de fiesta

Volverá a reír la primavera,
que por cielo, tierra y mar se espera.
(Himno de la Falange)

No hay forma. No puedo entenderlo. No hay un día que pase y no piense lo mismo: esa estatua no le hace justicia.


El joven Miguel Rebollo buscó a la muerte entre las vías del ferrocarril y comprobó que, incluso en los días soleados, se lleva por delante las ilusiones de los que sueñan.

Aquella tarde
las mujeres llevaban vestidos de colores junto a esa extraña felicidad de los días de fiesta, y los hombres se remangaban sus camisas blancas por encima del codo. Casi todos contemplaban el sol mientras se convencían de que la primavera se había instalado de forma definitiva entre nosotros.

07 febrero 2006

armengol

Han pasado setenta años, pero algunas cosas no se olvidan. Existen hombres que todavía recuerdan a aquellos muertos tirados al lado de la tapia del cuartel de Caballería; incluso algunos aún conservan el miedo irracional que provoca la muerte gratuita. Y no les culpo.

Armengol de Miguel Murillo se estrenó en el teatro López de Ayala de Badajoz el viernes tres de febrero de 2006.

05 febrero 2006

en un bosque extranjero

Uno, que no acaba de reponerse aún de la lectura de Las provincias del frío, un poemario que publicará Algaida en breve, y que es incapaz de sacar de su cabeza poemas como los titulados Paul Celan y los trenes o LC contempla el crepúsculo, se entera de que En un bosque extranjero, el nuevo libro de poemas de Santos Domínguez, ha ganado el premi Tardor de Poesía.

He tenido la infinita suerte de leer un poema perteneciente a este nuevo libro, Angelus Novus, y la altura que la mano experta de Santos Domínguez está alcanzando parece por momentos insuperable. Uno, dado siempre a las exageraciones y a la literatura, le comenta a su mujer que posiblemente estemos asistiendo a un hecho histórico, y no por el reconocimiento que otorgan los premios literarios, sino por la insoportable belleza de los poemas contenidos en los libros de Santos Domínguez.

Enhorabuena.

02 febrero 2006

examen de literatura creativo

Areúsa es la enamorada de Parónimo.

01 febrero 2006

dios

He construido un castillo de naipes y un aire huracanado para destruirlo.