hermanos de bucle
(Leo en la solapa del libro que la autora es hija de escritor y de extremeña, y pienso que el bucle se cierra (o se abre), porque yo también soy hijo de extremeña, y dado que su padre bien pudiera ser el mío (literario), no nos queda más que hermanarnos de una forma ego-documental.)
Todo esto, extremeñidades y filiaciones, lo comentaba con mi mujer ayer por la tarde, con el libro de Berta Marsé en el bolsillo del abrigo, mientras paseábamos, entre máscaras y vestuarios coloridos, por la calle San Sisenando. Buscábamos el lugar en el que estuvo el gimnasio de Armengol.
